Herramientas de accesibilidad

Ir al contenido principal

Calas tranquilas y zonas menos conocidas de la costa de Alicante para llegar en velero

Cuando se navega desde Alicante por primera vez, los nombres más conocidos aparecen rápido: Playa de San Juan, Cabo de las Huertas, Tabarca. Pero con el paso de las horas y la experiencia a bordo, surgen otros lugares que no destacan en las guías turísticas y que, precisamente por eso, se convierten en los más valorados.

En este segundo recorrido de la serie sobre la costa de Alicante en velero, nos alejamos ligeramente de los puntos más visitados para centrarnos en zonas tranquilas, accesibles solo desde el mar o poco frecuentadas desde tierra. Lugares donde el ritmo cambia y el entorno se vuelve más silencioso.

Si todavía no has leído el inicio de la serie, puedes empezar por Los rincones más visitados de la costa de Alicante para descubrir en velero

Calas del Cabo de las Huertas más allá de los accesos habituales

El Cabo de las Huertas es conocido, pero no todas sus calas se viven igual. Desde tierra, el acceso suele limitarse a unos pocos puntos. Desde el velero, el recorrido permite detenerse en zonas menos frecuentadas, donde el fondo rocoso mantiene el agua clara incluso en verano.

Estas calas no tienen nombre oficial ni servicios. Precisamente por eso son apreciadas. El velero fondea con calma, lejos del ruido, y el baño se convierte en una experiencia más pausada. Para muchos turistas, este momento marca un antes y un después en la salida.

Tramos de costa entre Alicante y El Campello

Al norte de la Playa de San Juan, la costa comienza a alternar pequeñas formaciones rocosas con zonas menos urbanizadas. No son playas reconocidas, pero sí espacios adecuados para navegar despacio y observar la costa sin prisas.

Estos tramos funcionan bien en salidas de medio día, cuando no se busca un destino concreto, sino tiempo en el mar. La navegación aquí es suave, con pocas embarcaciones y un entorno más abierto.

Fondeos tranquilos en días de mar en calma

Hay días en los que el estado del mar permite detenerse en puntos que no siempre son viables. En estas condiciones, el patrón selecciona zonas protegidas donde el velero queda estable y el grupo puede disfrutar del agua sin interferencias.

Este tipo de paradas no se planifican con exactitud. Forman parte de la experiencia real de navegar y dependen del día, del viento y del grupo. Son, a menudo, los momentos que más se recuerdan.

Una navegación pensada para bajar el ritmo

A diferencia de los destinos más visitados, estas zonas menos conocidas no buscan impresionar. Su valor está en la tranquilidad, en el espacio y en la sensación de estar lejos de todo sin haber navegado grandes distancias.

Este tipo de recorrido complementa a la perfección los lugares más populares descritos en el artículo pilar de la serie, ofreciendo una visión más completa de la costa de Alicante desde el mar.

Continúa el recorrido en el siguiente artículo: Rutas de día completo y navegación más allá de Alicante